
Lloraba y lloraba junto a su hogar,
Recuerdos historias,
Que había llevado el mar,
Tanto que lucho por tener su casita,
Y vivir con su viejita
Los últimos días de sus vidas,
Pero solito quedo,
Con la foto de ella partida en dos,
Una y otra lágrima cayó por su mejilla,
Decía solo mirando el cielo,
"Señor por que me castigas"
De pronto en su oído escucho una voz familiar,
Era su vieja quien lo quería calmar,
"no llores, que yo estoy bien,
Paciente acá arriba te esperare,
Cuida de los nietos, los hijos
Y vuelve a armar mi casa,
Yo desde arriba te ayudare,
Te amo y pronto, te veré"
El hombre acabado con los años,
Como pudo se paró,
Tomo un martillo y unas tablas clavo
No descansó hasta que construyo,
La casita de su vieja,
Se sentó en un sofá a dormir la siesta
Y ya no despertó.
AUTOR/A: JENNIFER CONCHA